PUNTOS DE VISTA | ENERO 2026
En un contexto económico marcado por la creciente complejidad fiscal, la aceleración tecnológica y las exigencias cada vez mayores de transparencia y rigor, la Contabilidad se afirma como mucho más que una función de cumplimiento legal; se asume como un verdadero pilar de sostenibilidad y de la gobernanza de las organizaciones.
Para reflexionar sobre esta cuestión, la Revista Puntos de Vista conversó con Daniel Rocha Cardoso, Contable Certificado y Fundador de FA Accounting & Management, quien comparte una visión clara y pragmática sobre la evolución de la profesión.
¿Cuáles son, en su opinión, los factores que sustentan esta idea?
La contabilidad es una profesión de futuro porque acompaña la evolución económica, social y tecnológica de las organizaciones. La creciente complejidad fiscal y regulatoria exige profesionales altamente cualificados, capaces de interpretar normas, garantizar la conformidad y transformar datos en información de gestión. La digitalización ha traído más exigencia en el control interno, en la validación de procesos y en la transparencia — factores que refuerzan la necesidad de intervención del contable.
¿De qué forma el contable se está transformando en un consultor estratégico de las empresas?
La cercanía del contable al día a día de la empresa le permite anticipar problemas e identificar oportunidades. Los datos contables se transforman en insights estratégicos cuando se analizan de forma crítica: márgenes, rentabilidad por producto, indicadores de tesorería, proyecciones y escenarios. Su intervención influye en decisiones de inversión, estructura de costes, modelos de negocio y gestión de riesgos.
¿Qué competencias técnicas y comportamentales serán indispensables?
Desde el lado técnico, el conocimiento actualizado de las normas contables y fiscales sigue siendo la base, uniéndose la capacidad de trabajar con sistemas integrados e interpretar grandes volúmenes de datos. Desde el lado comportamental, destacan la comunicación eficaz, la capacidad analítica, el pensamiento crítico y la adaptabilidad. El contable del futuro necesita ser tan competente técnicamente como hábil en la comunicación con los empresarios.
¿Cómo evalúa el nivel actual de alfabetización financiera en Portugal?
A pesar de los progresos, la alfabetización financiera sigue estando por debajo de lo deseable. Muchas empresas dominan la operación, pero no tienen herramientas ni conocimientos para interpretar indicadores cruciales. Esto conduce a decisiones menos informadas y a un mayor riesgo de incumplimiento. El contable debe asumir un papel pedagógico, garantizando que la información se explique de forma accesible y útil.
¿Cómo ve la transformación tecnológica y la automatización?
Esta transformación representa una oportunidad sin precedentes. La automatización reduce las tareas manuales y elimina errores. La tecnología no sustituye al profesional — refuerza su capacidad de aportar valor. Las tareas repetitivas y de bajo valor están desapareciendo, pero nace espacio para nuevas especializaciones: sistemas ERP, análisis de datos, auditoría digital, gestión de riesgos y ciberseguridad.
¿Cuáles son los mayores desafíos en la aplicación de las normas en Portugal, especialmente en las PYMES?
El principal desafío es la complejidad creciente del marco contable y fiscal. Las PYMES tienen recursos limitados y procesos internos poco estructurados, lo que crea dificultades en la aplicación correcta de las normas (NCRF). Existe un desfase significativo entre la legislación y la realidad práctica. La mitigación pasa por una mayor simplificación fiscal y orientaciones más claras.
¿Cuáles serán las grandes tendencias futuras?
La digitalización total de las obligaciones, la utilización de datos en tiempo real y la integración progresiva con las normativas internacionales. La armonización internacional es inevitable debido a la globalización y exigirá mayor rigor técnico, pero traerá nuevas oportunidades de actuación internacional para los contables portugueses.